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SENDERO HIPICO
HIPISMO DE ANTAÑO

Toda la historia del hipismo nacional e internacional ...

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Campeones del Hipismo y La Biblia del Hipismo presenta:
El Corsario
(Ven, 1969, Wa Wa Cy-Real Number por Pet Bully)
Por Gustavo Noguera B.

Un caballo castaño que perteneció a la generación nacida en 1969, era un producto del Haras Shangri-La. Alojado en un principio en la de Eduardo Azpúrua, corrió para los colores del Stud El Corsario de Faro Di Magio, posteriormente pasaría al establecimiento de Antonio Bellardi donde cumpliría también una campaña exitosa.

Estrena cancha un 9 de agosto de 1971, a los dos años, en distancia de mil metros, donde arriba en la tercera posición a cuatro cuerpos del ganador Rivelino, para que venga a ganar en su segunda salida, en distancia igual a la anterior, tras buena demostración. Tiempo después se adjudicaría la Polla de Potros de Acrica, en forma por demás cómoda, en lo que podríamos llamar una gran carrera por parte del descendiente de Wa Wa Cy, que dominó en todos los terrenos. De aquí pasa al Comparación, donde se impondría a un selecto grupo que conformaban los mejores de su generación, entre ellos Molinero. No sin antes haberse adjudicado un segundo lugar del criollo Rodas en el Juvenil del Caribe corrido en Venezuela en el marco de una de las ediciones del Internacional del Caribe. Todas sus actuaciones a los dos años, menos la primera, las hace bajo las órdenes del maestro campeón Balsamino Moreira.

Con el mismo jinete inicia la escalada del año siguiente, al intervenir en el Francisco de Miranda, prueba en la cual alcanzaría el lugar de escolta inmediata detrás de Cencerro. Retoma su cadena de éxitos, ahora con la conducción de José Luis Vargas, el cual había sido el jockey encargarlo de debutarlo, y con él consigue 2 triunfos más y un segundo. Para así de seguidas ir a un cotejo bastante fuerte para él, como lo era el José María Vargas (cuando también lo corrían los tresañeros), debido al cambio de distancia a temprana edad. Sin embargo logra arribar en el segundo lugar, tras dura lucha con el valiente Don Luis, que lo dominaría relativamente fácil. Para que luego, después de un tercero en una carrera común, vaya al Páez.



En el clásico José Antonio Páez, donde los galopa por margen de siete cuerpos bajo la conducción de Jesús Rodríguez, pues Varguitas, jinete oficial de la cuadra de Eduardo Azpúrua, condujo a Molinero que en un futuro cercano se convertiría en su archirrival. El Corsario desde sus tiempos de potro fue un caballo delicado, padecía de una pequeña periostitis, que quizás en ocasiones se le hizo presente para estropearle algunas probables victorias en carreras de jerarquía. Después de haber ganado el Páez, sólo lo corren en el segundo paso, el Ministerio de Agricultura y Cría, donde pensaban todos sus allegados que ganaría aún más fácil que la vez anterior. Sin embargo no resultó así, pues tendría que sortear una serie de inconvenientes para lograrlo, cuando Molinero casi lo derrota. Para poder entender lo sucedido, buscaremos resumir lo que allí pasó. Tras haber tomado la punta, el hijo de Wa Wa Cy sufre el acoso del entrenado de Ziadie (Molinero), el cual le plantea dura lucha viniéndose ambos en su toma y dame, hasta que Molinero se adueña definitivamente del lugar de honor, parecía desvanecerse entonces la triple corona para el excelente potro. Tanto, que a escasos 50 metros para la llegada todo se veía terminado para El Corsario, que no daba muestras de vida. De repente, a 25 metros para el final, empareja de nuevo la carrera, doblegando a Molinero en propia sentencia por escasa diferencia, en lo que fue un final angustiante. Posteriormente a la carrera el entrenador Azpúrua diría, que el jinete le provocó un pequeño tropiezo que no era necesario, además que le pegó incesantemente cuando se le amugó, todas esas cosas por poco le causan la derrota, así lo haría ver el entrenador. Pasa a la tercera prueba de la triple diadema, el República de Venezuela, y una vez más seguros del triunfo sus allegados, en esta oportunidad parecía imposible su derrota por cuanto sus enemigos en el papel no reunían las condiciones físicas locomotoras para esos metrajes, ni tenían la calidad extra para superarlo. Ahora el comportamiento resultaría diferente, pues se cambia la táctica de la carrera, considerando que El Corsario tenía con qué ganar y mucho que perder, entonces toman la decisión de sacarlo adelante para evitar cualquier imprevisto. La estrategia resultó, pues el entrenado de Eduardo Azpúrua se les fue adelante con entera comodidad y prácticamente les gana de punta a punta, si acaso en los 600 finales Molinero lo presiona, pasándolo a dominar por medio cuerpo. Sin embargo, ya en los últimos cuatrocientos metros, El Corsario retoma el mando para nunca más aflojarlo, en pasado final Silbido ocupaba la segunda posición. La proeza se ha consumado, Venezuela tenía su segundo triplecoronado. entrenador recibía doble satisfacción, una como criador y la otra como cuidador, algo que enorgullece a cualquiera. Su dueño Faro di Magio, confundido con amigos y simpatizantes celebra la hazaña llevada a cabo por su consentido, un hecho que alegró a muchos y entristeció a pocos. La cría nacional se veía recompensada con un nuevo lauro, lo cual la fortalecía.

El Corsario se impone en el Cavepro, ratificando sus títulos campeoniles, para que después de ocho meses de inactividad (producto de sus pequeños problemas de salud) reaparezca en 1973 logrando adjudicarse entre otras pruebas el Cría Nacional, confirmando con esto su clase que lo había hecho acreedor a grandes títulos. Es seleccionado, gracias a su excelente campaña, para representarnos en el Confraternidad del Caribe a celebrarse en Panamá, dentro del marco del Internacional del Caribe. Y se impondría ante los veteranos de otros paises caribeños en forma por demás convinvente, dejando récord para la distancia de 2000 mts y demostrando el magnifico estado que atravesaba para aquel instante.



Para que el año 1974 reedite hazañas anteriores, al anexarse dos nuevas pruebas de corte clásico, el Presidente de la República bajo la preparación de Antonio Bellardi y el Cría Nacional nuevamente, pero esta vez con el entrenamiento de Vittorio Catanese. Al igual que el primer triplecoronado, terminó su vida pistera con 17 triunfos a su favor y acumuló 1.405.391 bolivares.



ANECDOTAS HIPICAS VENEZOLANAS DE JUAN MACEDO

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Origen de la Hípica Venezolana
por Mario Cardozo

Recientemente alguien nos consultaba acerca del origen de las carreras de caballos en Venezuela, en forma organizada. Después de un trabajo de investigación que incluyó numerosas consultas, se puede llegar a la conclusión que todo comenzó en Angostura, antiguo nombre de Ciudad Bolívar.

Las iniciaron los ingleses, según testimonio de El Correo del Orinoco, en 1818. Estos desafíos se hacían a campo traviesa, naciendo con ello la tradición hípica en la región. Durante muchos años hubo este tipo de carreras en lo que actualmente es el Paseo Orinoco.

Se entregaron en concesión los terrenos de lo que hoy se conoce como Plaza Centurión para edificar en ellos un hipódromo a finales del siglo 19, pero este proyecto jamás cristalizó.

Fue en 1907 cuando se fundó el primer hipódromo en Ciudad Bolívar. Se construyó con tribunas y cerca perimetral, en un lugar que se conoce como Santa Lucía, hoy La Carioca, hacia la zona del puerto de Ciudad Bolívar. Después fue mudado y bautizado Angostura en la actual avenida 17 de diciembre.

ANTONIO LICCIONI ES EL PADRE

El poeta Luis Alberto Crespo se inspiró en la obra inconclusa de Luis Alberto Morales Balestrazzi, "Nacimiento de la Hípica" (1876-1945), para adentrarse en los albores de nuestro hipismo. Así describe el inicio: "Allá en El Callao, donde el viejo y rico Antonio Liccioni, el magnate de las minas de oro en tiempos de Guzmán, dispuso de un descampado para echar a correr los caballitos guayaneses a fin de distraer a su peonada de los achaques del oficio y porque la riña de gallos demandaba una espuela demasiado sangrienta en las apuestas. .. una historia que tuvo su primer día en una sabana cercada a orillas del Cuyuní que hollaba la pezuña del cerrero criollo al que pronto don Liccioni enfrentaría los primeros aristócratas solípedos que hacía traer de Demerara o Trinidad"...

Antonio Liccioni fue un italiano que comenzó a comerciar en Ciudad Bolívar en 1869, procedente de Colombia. En uno de sus frecuentes viajes tomó interés por las minas de El Callao. Logró mucho éxito económico pero no medía sus gastos, sufriendo serio revés financiero a fines del siglo XIX. Se tiene como inicio de la hípica organizada, con un hipódromo el año de 1876.

LA MAGIA DE LOS HIPODROMOS

Los hipódromos representan un universo en escala. Son el santuario de los aficionados a las carreras de caballos. El mundo donde convergen los apostadores, la gente de las más diversas actividades, los industriales, los periodistas, los obreros, taxistas y muchos otros, los días de las grandes carreras, cuando las chaquetillas multicolores brillan cual acuarela viviente. Los demás días los hipódromos pertenecen a los jinetes, a los entrenadores, a los caballerizos y los purasangre que allí se ejercitan.

Los principales hipódromos del mundo son lugares de peregrinación para los aficionados a las carreras de caballos. El público acude masivamente cuando se celebran pruebas importantes. Claro que los atrae la competencia hípica, pero no es sólo ello la motivación que los impulsa a apretujarse en las tribunas y sitios cercanos a las pistas.

Las ventanillas de las taquillas de apuestas, la atracción del juego, necesidad lúdica que nació con el hombre, es lo que en realidad seduce a la mayoría. Al mundo del hipismo lo cubre una extraña atmósfera que se extiende sobre los hipódromos y hace olvidar las enormes sumas de dinero que allí cambian de mano.

DESARROLLO HIPICO GUAYANES

Se ha establecido que en los años 20 dio comienzo el hipismo organizado en la región. Se corría en Ciudad Bolívar y El Callao lo que los argentinos conocen como carreras cuadreras. Se reunían grupos con caballos árabes, mestizos y criollos que eran enfrentados en desafíos para satisfacer la vanidad de sus dueños y por apuestas entre amigos.

De allí nació la necesidad de construir escenarios para el espectáculo que había sido aceptado por la población. En El Callao los mineros fueron factor importante para construir un pequeño hipódromo en el cual se corría al estilo inglés. La idea fue imitada en Guasipati, Tumeremo y Upata, donde funcionó el hipódromo "Las Guarataras" por varios años. En esos días operaban cinco hipódromos en dicha región.

El primer hipódromo de Ciudad Bolívar fue el "Angostura" en lo que hoy es la avenida 17 de diciembre, que para aquella época era las afueras de la ciudad. En la actualidad existe en esa área una clínica y varios centros comerciales. Vino luego el Hipódromo Municipal de Ciudad Bolívar en un lejano sector conocido como "Jobo Liso", inaugurado el 22 de mayo de 1965. Hoy la zona está densamente poblada.

ESCUELA DE PROFESIONALES

La primera carrera disputada en este escenario fue ganada por el tordillo Citation con la monta de M. Machuca. Actualmente se está presenciando el renacimiento de la hípica guayanesa luego de una aguda crisis que estuvo a punto de colapsarla. Ciudad Bolívar ha sido pródiga en formar jinetes que luego han sido estrellas en el firmamento nacional e internacional. Tales como Argenis Rosillo, José Luis Rodríguez, José Luis Lugo, el malogrado y siempre recordado Douglas Valiente, Críspulo Bravo, Harvey Figueredo, quien fue el domador de Río Chamita; Ramón Eduardo Ibarra, el actual campeón Emisael Jaramillo; José Padrón, Pedro Yánez, Miguel Carpio, Freddy Martínez, José Javier Zerpa, José Villalba, José Almeida, José Petrocelli, salido de las carreras cuadreras; Germán González, Rigoalberto Sarmiento, Neomar Meza, José Gregorio Díquez, Marcos Espinoza, Jorge Martiniano Palma, Jean Carlo Velásquez, Gregorio Saballo, Williams Gálviz, David Boraco, Rubén Darío Made, Franklyn y Eduardo Véliz. Luis Enrique Farfán, E. Tuárez, Rafael Angel Frazzani, Daniel Centeno, H. Moreno, Gustavo Betancourt y los desaparecidos John Rocha y Juan Bautista Lazcano, caídos en el ejercicio profesional.

La lista de entrenadores es lógicamente menor pero figuran en ella Manuel Medina, Carlos Regalado, Pablo Gil, Williams Taylor, J. Camejo, Luis Pulcini, Ulises Capella, el fallecido Francisco Ortegano, Raimundo García, Henry Gil y otros que escapan de la memoria en este momento.

DIRIGENTES Y CABALLADA

Entre los hípicos entusiastas que han brindado su apoyo en todo momento figuran, entre otros, Pepino, Carmelo y Saro Nuccio, Mateo Meo, Sergio Anarelli, Franco Giordano, Angel Frazzani, Carlos Sterling, Roque Bello, Alvaro Ferreira, Antonio D'Andrea, Rocco Lombardi, González Seguías, Antonio José Grimaldi, hermanos Mérida, Pulcini, Aular; Pedro García, Modesto Merino y el profesor Odremán.

Algunos purasangre que iniciaron campaña en Ciudad Bolívar, tuvieron éxito en la hípica nacional e internacional. Cabe mencionar a Pollito, ganador clásico en La Rinconada; Río Chamita, ganador del Clásico del Caribe; Tomba, Collar Mati, Atlántico y El Guayanés. Regionalmente han ingresado en la lista de sobresalientes: Sweet Money, ganador tres veces del "Simón Bolívar" y el "Derby" de este año; Río Chama, El Colorado, Galaxila, Macacho, ganador dos veces del "Simón Bolívar"; Bandal, Ebano, Tomiko, Pekín, Dartañan, Bravo Chico, Tekel, Fenouil, Límite, Mataró y Caninho.

La cría del purasangre vivió momentos estelares en la década del 80 cuando funcionaron los haras "H.M.", "Chaparral", "Mati", "Agropecuaria S.G.", "Del Sur", "Sermary", "San Francisco", "Amazonas", "Angostura", "Patxi" y "La Ribera". Lo que nunca ha faltado en la hípica guayanesa es el respaldo de la afición hípica, que está considerada como la más entusiasta del país.

OTROS ESCENARIOS E HIPODROMOS

En "El Libro de Oro del Hipismo Venezolano", que dedicó sus páginas "muy respetuosamente al Primer Magistrado de la Nación, Coronel Marcos Pérez Jiménez en 1954, se puede leer:

"Y así surge inmediatamente el nombre de John Boulton, que al ser entrevistado en las postrimerías del año 1932, recordó que teniendo alrededor de 12 años de edad, había visto correr en una pista situada en el camino de El Valle, en la bifurcación de lo que hoy se llama El Peaje, hacia Valle Abajo. Se había hecho allí una pista de unos pocos metros de ancho, donde dominicalmente se disputaban carreras "mano a mano". Esas pruebas se largaban en el camino de Valle Abajo, para terminar en El Peaje.

Poco tiempo después se hizo una pista en el Estadio de Sarría, también en forma muy primitiva, pero ya allí corrían en ocasiones varios caballos y al final del campo de carreras, se levantaron unas graderías a los costados, así como en el frente, donde finalizaban las pruebas.

Todo muy primitivo y rústico, pero ya con características de hipódromo formal, pues se estableció totalización y un pequeño núcleo de funcionarios que se desempeñaban como jueces, lo que trajo como consecuencia que se congregara en este lugar, en ocasión de las reuniones, un público entusiasta y bullicioso que se trasladó más tarde a Sabana Grande, donde ya las cosas del turf adquirieron la característica de algo más serio y orgánico, aunque el viaje hasta aquel lugar, a través de los recuerdos del señor Boulton, adquiría características de verdadera odisea..."

HIPODROMOS EN ARAGUA

En lo que hoy es el museo de la aviación estuvo el primer hipódromo de Maracay. Fue ordenada su construcción por mi General Juan Vicente Gómez en 1913. Desde su bautizo hípico en el hipódromo El Paraíso en 1908, le causó mucha emoción este espectáculo y no podía dejar a su querida Maracay sin su hipódromo.

Todavía bajo su mandato, en 1926, se construyó el segundo hipódromo en las afueras de esta ciudad. Esta vez también participaron sus hijos José Vicente, Gonzalo Gómez Bello, Juan Vicente, Florencio Gómez Núñez y otros miembros de la familia real.

Ya en la década de los 40, el destacado narrador José Eduardo Mendoza, conocido popularmente como "Miralejos" en aquella época y en la actual como padre del gobernador de Miranda, Enrique Mendoza, fundó el tercer hipódromo de Maracay con un grupo de hípicos que le acompañaron en la aventura.

Para aquellos días la temporada de El Paraíso tenía un receso. Ese tiempo de inactividad fue aprovechado por "Miralejos" para llevar adelante el proyecto. Como el anterior, también estuvo en las afueras de la ciudad. Se cumplieron cortas temporadas durante varios años, que sirvieron para calibrar la afición local.

Se jugó 5y6. Hubo jugada de taquilla y transmisión de carreras que era el fuerte de "Miralejos". En ese hipódromo se inició como jinete el viejito Félix Sabino Pérez, quien todavía diariamente monta a caballo en haras "Tamanaco". También marcó el inicio de Carlos León Garrido, quien utilizó el seudónimo de Alejo Caminos en su ejercicio profesional.


El gran campeón de la década del sesenta fue, en mi opinión, el zaino Klick, nacido el 28 de octubre de 1957 en el Haras La Pomme en la República Argentina. Klick fue producto del cruce de Birikil (Biribi GB) en Accalmie (Foxhunter GB) que también dejó otros dos productos en su país de origen: Jorale, 1956, por Claro y Lacar 1958, por Retrial.

Yo tengo dos versiones de cómo se produjo la importación de Klick a nuestro país. Una es que fue adquirido por don Enrique Sucre Vegas y éstos ejemplares, entre ellos Klick, fueron todos vendidos a particulares. La segunda versión, digamos más romantica, es que Don Carlos Penso envío a su entonces yerno "El Pavo" Domingo Noguera Mora a la Argentina, donde éste había estudiado, para comprar un lote de ocho ejemplares. A los pocos días Noguera Mora telegrafió a su suegro para informarle que había comprado ya siete buenos productos, pero que le faltaba uno más para completar el cupo del avión de carga que los traería a Caracas. Cumpliendo instrucciones de Don Carlos Penso, Noguera Mora compró por un módico precio un atractivo potro, de dos años, aún sin debutar, pero con un pequeño defecto que consistía en un tic nervioso en su miembro posterior derecho. Al llegar a Venezuela este ejemplar, Klick, fue ofrecido en venta a varios propietarios, pero debido a su particular caminar, era rechazado. En vista de que pasaba el tiempo y el vistoso ejemplar zaino no se vendía, Don Carlos Penso se asoció con su amigo Don Bernardo Rodríguez y formaron el stud "Car-Ber", cuyos colores fueron: camisa celeste y mangas y gorra granate, para correr al futuro campeón de las pistas venezolanas.

El potro del "Car-Ber" bajo el entrenamiento del prematuramente desaparecido Noguera Mora debuta el domingo 19 de junio de 1960 bajo las órdenes del jinete Enrique Humberto Bouley y llega segundo del ejemplar Nadal, conducido por Félix S. Pérez. El sábado 9 de julio de 1960 y también conducido en esta oportunidad por E.H. Bouley ganó su primera de dieciseis victorias, en 100' 2/5 para los 1600 metros.

Ya, a partir de este momento, era rutinario que se reuniera, bien temprano en la mañana, en la tribuna de traqueos y sus alrededores, una gran cantidad de aficionados, yo, con doce años entre ellos, para ver al gran Klick en sus trabajos matutinos. Recuerdo haber visto a sus propietarios y a su entrenador entre los asistentes y también a quien sería después el conocido médico veterinario Dr. Carlos Penso.

Continuando su campaña en "La Rinconada" y siempre ganando o llegando segundo, corrió su primer compromiso clásico el domingo 5 de marzo al ganar bajo las órdenes del negro Juan E. Cruz el Clásico Gobernador del Distrito Federal. El miércoles 19 de abril de 1961 y ya bajo la conducción de quien sería su jinete en muchos triunfos, el caroreño Manuel Camacaro, ganó en tiempo récord de 150 2/5 para la distancia de 2400 metros el Clásico Presidente de la República. Continúo con su espectacular campaña ganando en tiempo récord de 206' 4/5 para los 3200 metros de Clásico Fuerzas Armadas, bajo la conducción de Manuel Camacaro, sobre otros excelentes corredores de la época como Tombrill, con Raúl ´"mano 'e tigre" Bustamante, Prenupcial, Rebeca II, Alai, Golfo Triste, Neto, Therefor y Dionisio. El jueves 12 de octubre corrió y ganó el Clásico de la Raza, que se corría en esos años, en 125'2/5 para los 2000 metros y conducido por Manuel Camacaro. El sábado 28 de octubre de 1961, cuando recién cumplía 4 años, corrió y perdió una carrera aún inexplicable ante Prenupcial, guiado por el monstruo Gustavo Avila. En este primer 1er. Gran Clásico Internacional Simón Bolívar y, a pesar de los contratiempos sufridos, muchos consideraron que el jinete Camacaro se confió de la superioridad del crack argentino/venezolano y Avila, recién llegado de los EEUU, lo sorprendió en la raya. Después de esta decepcionante derrota para la gran cantidad de admiradores de este sigular campeón, fue enviado a correr bajo la conducción de Manuel Camacaro, y en representación de Venezuela, el Gran Premio Carlos Pellegrini y trás inumerables inconvenientes en carrera llegó fuera del marcador. Terminó su campaña de 1961 llegando segundo de Cambur, (Branding en Easter Egg) en esta oportunidad conducido por Juan Eduardo Cruz. En 1962 el domingo 22 de abril ganó cómodamente por segunda vez el Clásico Presidente de la República en 151 2/5 para los 2400 metros, conducido nuevamente por Juan Eduardo Cruz y barriendo a sus adversarios Masticador, Albatros, Mejillón, Cambur, Come Candela, Fair, Kid John, Ardid y Tormento. El jueves 5 de julio de 1962 y bajo la conducción del gran jinete chileno/venezolano Balsamino Moreira, ganó por 13 cuerpos y batiendo su propio récord, bajándolo a 206' 3/5, demoledor sobre Primordial, Masticador, Cambur, Come Candela, Erice, Generalísimo, Tombril, Bramando, Saltarina y Tréveris. En los últimos tres compromisos ya el gran Klick mostró síntomas de cansancio tras una agotadora campaña de dos años, pero nunca dejo de figurar. Su campaña completa consistió en 29 presentaciones con 16 victorias, 8 segundos, 1 tercero y 4 cuartos y quedó a finales de 1962 en segundo lugar en dinero producido, detrás de Petare, con Bs.763.302.50.-

A principios de 1963, Klick que había sido enviado a descansar a una playa equina que tenia Domingo Noguera Mora en Tanaguarena, enfermó, aparentemente de tétano. Inmediatamente fue trasladado por Noguera Mora al Hospital Veterinario de La Rinconada, pero los esfuerzos de los mejores médicos veterinarios que lo atendieron resultaron inútiles, y murió. El campeón Klick es el único ejemplar enterrado en el INH La Rinconada, en la zona aledaña a lo que antes de la ampliación de la pista, era el poste de los 1400 metros. Presenciaron el emotivo acto de entierro su preparador Domingo Noguera Mora, personal de la cuadra, e inumerables fanáticos y aficionados que consternados asistieron a despedir a su ídolo.

Es muy interesante estudiar el pedigree de este gran ejemplar argentino/venezolano por, entre otros significativos detalles, su imbreeding cercano a St. Simon; el imbreeding incidental de su abuela Cameronia al histórico Gainesborough, padre, entre otros de Hyperion; y su linebreeding a la yegua Distant Shore, joya genética producto del extraordinario pistero y Jefe de Raza Touchstone, del siglo ante pasado. Espero que estos comentarios queden como un tributo al ejemplar que considero el mejor importado que he visto correr en las pistas venezolanas hasta el día de hoy. Muy atentamente, Diego García.- Cortesia de Club De Anecdotas Hipicas Venezolanas de Juam Macedo .


Anecdotario Hipico

El Negro Cruz, como fue bautizado desde que llegó a la capital venezolana en 1949, se inició en las actividades hipicas desde corta edad. Apenas contaba con 8 años cuando subió a un pura sangre de carreras por primera vez.
Nació en Antofagasta, Chile, el 17 de Junio de 1928, hijo de una familia que por generaciones estuvo atada a las actividades hipicas de la region.

Su padre. Ceferino Cruz, al igual que su abuelo, tios y su hermano Carlos, todos fueron jinetes.
Un dia, a mediados de 1941, hizo su debut como jinete aprendiz en el hipódromo Club Hipico de Santiago de Chile. En esa oportunidad, en distancia corta, montó al ejemplar Relumbroso, cruzando la meta en ganancia. De esa manera, entró por la puerta grande del hipismo.

Alli mismo comenzó el ascenso del novato hijo de Ceferino, quien estaba listo para colgar la fusta. Antes de hacerlo, le dió una oportunidad a Juan Eduardo, y tambien a Carlos, encontrandose en un final padre e hijos, para que la meta la alcanzara en primer termino el viejo maestro Ceferino.

Su campaña en el sur no duró mucho, sin embargo llegó a ganar casi 400 carreras. Fue ganador de la estadistica de jinetes en Santiago de Chile en las temporadas de 1947 y 1948. A partir de ese momento, entra en conversaciones con el Sr. Julio Castro Ruiz, para aventurar en la pista del desaparecido hipódromo de El Paraiso en Caracas.

Concluida la temporada de 1948 en Chile, habiendo ganado la estadistica, arriba a Venezuela para conducir a los ejemplares de Don Manuel Azpurua Alcantara.
Su primera victoria en El Paraiso la alcanza por intermedio del caballo Etincelant, un entrenado de Emilio Caceres, propiedad de Don Alfredo Abilahoud. De alli en adelante, se convirtio en frecuente visitante del paddock de vencedores. Su nombre comenzo a sonar con meritos, al mantenerse entre los diez mejores de cada temporada.

Año tras año, carrera tras carrera, victoria tras victoria, y clasico tras clasico, fue agregando triunfos, llegando a sumar 1.655 primeros lugares en Venezuela.

En el renglon clasico seria muy largo detallar cada una de las victorias alcanzadas. Salvo el Gran Premio Clasico Simon Bolivar, cruzo el disco en ganacia en todos los clasicos importantes de la epoca.

En cuanto a estadisticas se refiere, siempre figuro en plan estelar. En 1955 alcanza las mayores victorias con 63 primeros lugares, en 1961 tambien gana la estadistica con 106 triunfos y en 1967 se produce un empate con Gustavo Avila al ambos obtener 105 victorias.

En la primera semana de 1973 alcanza un importante record al llegar a 1.500 victorias. Luego, el Domingo 4 de Mayo de 1975, obtiene su ultima victoria, al ganar el trofeo Susana Duijm con el ejemplar Trenzado. De esta manera llega finalmente a 1.655 triunfos, de los cuales 58 fueron clasicos, 7 de ellos en 1974.

Sabado 10 de Mayo de 1975, 7:50 am. Juan Eduardo Cruz procede a retirarse a su casa, luego de trabajar ya tres horas y 28 animales esa mañana. Esa tarde tenia tres compromisos de montas y necesitaba un descanso. Se dirigia al estacionamiento a buscar su auto. Los altoparlantes internos de La Rinconada solicitaban su presencia para ejercitar a un ejemplar de Arturo Muñoz Candia. El Negro emprende su regreso para traquear al animal, el ultimo caballo que montaria en su vida.

Durante el ejercicio, el corcel, de nombre Karai, se lanza conta la baranda interior de la pista, chocando, y enviando a su cabalgadura por los aires para pegar la cabeza sobre la valla exterior de la pista pequeña. Hora exacta: 8:05 am. Felix Garcia y Ricardo Ferrer acuden a su auxilio, llevandolo desesperadamente al Centro Medico en una ambulancia. Llego con vida, pero luego de varios dias de agonia, 153 largas horas segun el informe, perdio su lucha, al no poder superar la grave lesion de tallo cerebral. El Negro Cruz nunca recupero el conocimiento en esos 6 dias.

Lamentablemente, para el mundo del turf, la hora tragica habia llegado. Fue el 16 de Mayo y las palabras de aliento nunca llegaron. Sus amigos comenzaron a llorar su ausencia. Al dia siguiente, se procedio a su sepultura. Antes de ser transportado al Cementerio del Este, recorrio los ultimos 400 metros, la recta final de La Rinconada, por ultima vez, en hombros de sus compañeros de profesion.

Juan Eduardo Cruz fue recordado como gran hombre, humano hasta el maximo, excelente profesional, entrañable amigo. Tal cual como entro, se fue por la puerta grande.

Fuentes: Meridiano y La Fusta. 1975. Club de anecdotas hipicas de Juan Macedo


Espere para la próxima semana grandes sorpresas....


campeoneshipismo@hotmail.com